domingo, 28 de abril de 2013

Nueva información sobre los orígenes de la civilización Maya/New evidences about the Maya civilization origins

Photo by Takeshi Inomata
Un nuevo artículo en la revista Science cuestiona las dos teorías predominantes sobre el origen de la civilización antigua. Las excavaciones hechas en Ceibal, un antiguo sitio maya en Guatemala, indican que los orígenes de la civilización Maya temprana son más complejos de lo que se pensaba. Las investigaciones desafían las dos teorías predominantes sobre cómo comenzó esta antigua civilización. Los mayas son conocidos por sus templos elaborados, sus sofisticados sistemas de escritura y por sus desarrollos matemáticos y astronómicos, pero sus orígenes siguen siendo un misterio.
Un nuevo estudio de la Universidad de Arizona publicado en la revista Science, y cuyo título traducido reza "Construcciones ceremoniales primitivas en Ceibal, Guatemala, y los orígenes de la civilización Maya de las Tierras Bajas", se basa en siete años de excavaciones en Ceibal. Cuestiona las dos teorías predominantes sobre cómo comenzó la civilización antigua, y sugiere que su origen es más complejo de lo que se pensaba.
Cuando se habla de orígenes de la civilización Maya, los antropólogos se dividen generalmente en dos grupos. Unos opinan que la civilización se desarrolló casi enteramente por sí misma en las selvas de lo que hoy día son Guatemala y el sur de México. Otros consideran que la civilización maya se desarrolló como resultado de la influencia directa de la más antigua civilización olmeca desde su centro de La Venta.
Según los hallazgos de un equipo de arqueólogos dirigidos por el matrimonio de antropólogos de la UA Takeshi Inomata y Daniela Triadan, es probable que ninguna de estas teorías cuente toda la historia.
En sus excavaciones en Ceibal, un antiguo sitio maya en Guatemala, los investigadores encontraron que Ceibal en realidad es anterior en al menos 200 años al crecimiento de La Venta como un importante centro, lo que sugiere que La Venta no pudo ser la influencia predominante en el desarrollo maya temprano. Esto no hace a la civilización Maya más antigua que la olmeca – ya que los olmecas tuvieron otro centro antes de La Venta, pero tampoco prueba que la civilización Maya se desarrollara de forma totalmente independiente.
Según los investigadores, esto significa que probablemente Ceibal y La Venta participaron en un cambio cultural más amplio que tuvo lugar en el período comprendido entre el 1.150 y el 800 A.C. Según Victor Castillo, uno de los co-autores de la publicación "estamos pensando que en realidad no es un problema de blanco o negro".
No se pueden negar las enormes  similitudes entre Ceibal y La Venta, como las prácticas rituales similares y la presencia de arquitectura similar - las pirámides que vienen a ser el sello distintivo de la civilización mesoamericana, pero que no existen en el centro olmeca anterior de San Lorenzo.
Sin embargo, los investigadores no creen que un sitio simplemente imite al otro. Más bien, sospechan que tanto el sitio Maya de Ceibal como el sitio olmeca de La Venta fueron partes de un cambio cultural con un alcance geográfico más amplio, que se produjo alrededor del año 1.000 A.C., en la época en que el centro olmeca estaba desplazándose de San Lorenzo a La Venta .
Según Inomata, "básicamente, se produjo un importante cambio social que se produjo desde las tierras bajas del sur maya, hasta posiblemente la costa de Chiapas y la costa sur del Golfo de Mexico, y este sitio de Ceibal era una parte de ese cambio social más amplio.../... La aparición de una nueva forma de sociedad - con una arquitectura nueva y con nuevos rituales – se convirtió realmente en una importante base para todas las civilizaciones mesoamericanas posteriores."

Ancient Mayan Pyramid
A new paper in the journal Science challenges the two prevailing theories on how the ancient civilization began. Excavations at Ceibal, an ancient Maya site in Guatemala, suggest that the origins of early Maya civilization are more complex than previously thought. Researches are challenging the two prevailing theories on how the ancient Maya civilization began. This civilization is well-known for its elaborate temples, sophisticated writing system, and mathematical and astronomical developments, yet their origins remain something of a mystery.
A new University of Arizona study in the journal Science, titled "Early Ceremonial Constructions at Ceibal, Guatemala, and the Origins of Lowland Maya Civilization," is based on seven years of excavations at Ceibal.  It challenges the two prevailing theories on how the ancient civilization began, suggesting its origins are more complex than previously thought.
Anthropologists typically fall into one of two competing camps with regard to the origins of Maya civilization. The first camp believes that it developed almost entirely on its own in the jungles of what is now Guatemala and southern Mexico. The second believes that the Maya civilization developed as the result of direct influences from the older Olmec civilization and its center of La Venta.
It's likely that neither of those theories tells the full story, according to findings by a team of archaeologists led by UA husband-and-wife anthropologists Takeshi Inomata and Daniela Triadan. In their excavations at Ceibal, an ancient Maya site in Guatemala, researchers found that Ceibal actually predates the growth of La Venta as a major center by as much as 200 years, suggesting that La Venta could not have been the prevailing influence over early Mayan development. That does not make the Maya civilization older than the Olmec civilization – since Olmec had another center prior to La Venta – nor does it prove that the Maya civilization developed entirely independently, researchers say.
What it does indicate, they say, is that both Ceibal and La Venta probably participated in a broader cultural shift taking place in the period between 1,150-800 B.C. According to Victor Castillo, co-author of the paper, "We're now thinking it's not actually black and white".
There is no denying the striking similarities between Ceibal and La Venta, such as evidence of similar ritual practices and the presence of similar architecture – namely the pyramids that would come to be the hallmark of Mesoamerican civilization but did not exist at the earlier Olmec center of San Lorenzo.
However, researchers don't think this is the case of simply one site mimicking the other. Rather, they suspect that both the Maya site of Ceibal and the Olmec site of La Venta were parts of a more geographically far-reaching cultural shift that occurred around 1,000 B.C., about the time when the Olmec center was transitioning from San Lorenzo to La Venta.
According to Inomata, "basically, there was a major social change happening from the southern Maya lowlands to possibly the coast of Chiapas and the southern Gulf Coast, and this site of Ceibal was a part of that broader social change…/… The emergence of a new form of society – with new architecture, with new rituals – became really the important basis for all later Mesoamerican civilizations."

Tomado de/Taken fromThe University of Arizona News

Resumen de la publicación/Abstract of the paper
Early Ceremonial Constructions at Ceibal, Guatemala, and the Origins of Lowland Maya Civilization
T. Inomata, D. Triadan, K. Aoyama, V. Castillo and H. Yonenobu
Science 26 April 2013:
Vol. 340 no. 6131 pp. 467-471
DOI: 10.1126/science.1234493
Abstract
The spread of plaza-pyramid complexes across southern Mesoamerica during the early Middle Preclassic period (1000 to 700 BCE) provides critical information regarding the origins of lowland Maya civilization and the role of the Gulf Coast Olmec. Recent excavations at the Maya site of Ceibal, Guatemala, documented the growth of a formal ceremonial space into a plaza-pyramid complex that predated comparable buildings at other lowland Maya sites and major occupations at the Olmec center of La Venta. The development of lowland Maya civilization did not result from one-directional influence from La Venta, but from interregional interactions, involving groups in the southwestern Maya lowlands, Chiapas, the Pacific Coast, and the southern Gulf Coast.